domingo, 21 de septiembre de 2025

 Educación personalizada: Un enfoque centrado en el estudiante



Hablar de educación personalizada en la actualidad conlleva a pensar solo en la clases privadas y/o particulares. Sin embargo, las diversas teorías emergentes y el statu quo de la educación misma, conlleva a la renovación del proceso enseñanza aprendizaje. Para ello, se requiere un modelo que centre su atención en el estudiante, siendo este el protagonista de su propio aprendizaje, pero con la orientación lógica, secuencial y organizada del docente. Para la UNESCO (2017),
El  aprendizaje  personalizado  consiste  en  prestar  especial  atención  a  los  conocimientos  previos,  las necesidades,  las  capacidades  y  las  percepciones  de  los  estudiantes  durante  los  procesos  de enseñanza y aprendizaje. Se trata, por lo tanto, de una formación centrada en el alumno. (p. 5)

La educación personalizada conlleva entonces a un aprendizaje centrado en el estudiante, donde todos los elementos educativos se conjugan en pro del alcance de los objetivos, las evidencias de aprendizaje, el horizonte institucional y desarrollo cognitivo y social que se requiere de toda persona en formación. explica que,  

El aprendizaje centrado en el estudiante, es una vertiente que ha tenido auge desde las perspectivas constructivistas y socio críticas que han permitido establecer nuevos modelos de aprendizaje, donde el estudiante aprende en la medida que socializa en su entorno, recogiendo experiencias, vivencias, traducidas en conocimientos pertinentes de ser abordados no solo en la escuela, sino, en la dinámica social donde se desarrolla la persona, así se encuentra la investigación como actividad cotidiana del estudiante, generando una continua dialéctica que le permite acercarse al fenómeno de estudio desde sus propias motivaciones. (p. 561)

Dentro de los modelos, el constructivismo y las diversas teorías que lo conforman permiten el buen desarrollo del proceso enseñanza aprendizaje, en donde la observación y el seguimiento a los procesos son vitales, pues permiten conocer la diversidad del aula, las inteligencias múltiples y niveles de avances individual  para una planificación más pertinente. La UNESCO, "destaca  la  importancia  de  reconocer  la  diversidad  de  estilos  de aprendizaje  y  atender  las  necesidades  de  cada  estudiante  prestando  atención  a  la  pertinencia  de  lo que se enseña y estimulando la capacidad de indagación" (p. 9). 

Por ello, la actualización del currículo es fundamental para ajustarse a los cambios contemporáneos, al igual de la actualización y/o cualificación docente, pues sin su practicidad, todos los cambios se quedarán en papeles. De allí, la necesidad de 
transcender el estatus quo de la planificación tradicional en donde se transmite contenidos pre concebidos, sin tener en cuenta los intereses del estudiante en función de su contexto social o hábitat, lo cual coarta la creatividad e innovación, promoviéndose una educación desarticulada de la pertinencia social, sobre todo cuando el mundo transita al 2030 a una agenda sostenible, siendo necesario educar en complejidad de saberes, requiriéndose la formación de un investigador en razón de cooperar en la construcción de una mejor sociedad. (Mendoza Moreira, M. y Rodríguez Gámez, M. 2020, p. 562)

Todos estas renovaciones educativas requieren del uso de diversos recursos didácticos y herramientas innovadores, donde las tecnologías no se pueden dejar de lado si se quiere la optimización de los procesos educativos, pues permiten la conectividad, globalización y motivación. La UNESCO (2017) afirma que,

los estudiantes que tienen acceso a las tecnologías de la información pueden personalizar sus procesos de aprendizaje con más recursos, independencia y capacidad de inventiva. En cambio, en las zonas de bajos recursos, donde el acceso a la tecnología es escaso o nulo, los docentes afrontan problemas adicionales, puesto que sus  alumnos  tendrán  que  competir  en  un  mercado  laboral  donde  otros  siempre  han  tenido  acceso  a Internet. (p.9)

Pero esto no es un limitante, pues existen diversas estrategias que permiten llevar a cabo la educación personalizada dependiendo el contexto, solo requiere de creatividad y disposición institucional para la adaptación al cambio, dentro de estas se encuentran:

1. El aula invertida, la cual es una estrategia innovadora que promueve un aprendizaje activo, donde los estudiantes asumen el rol principal en su formación. Basada en el conectivismo y apoyada solo en las TIC sino también mediante de guías educativas innovadores y dinámicas. Esta estrategia busca dinamizar la enseñanza y superar la rutina de las clases tradicionales, favoreciendo un aprendizaje participativo y significativo. 

2. Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP): Los  proyectos  son  una  de  las  formas  más  simples  y  efectivas  de  garantizar  la personalización  del aprendizaje.  Al  trabajar  en  un  proyecto,  los  estudiantes  se  involucran  activamente  en  el  proceso  de aprendizaje:  investigan  un  tema,  trabajan  de  manera  independiente  y  profundizan  los  conocimientos sobre  el  tema  que  tienen  que  estudiar, pero  también  aprenden  sobre  la  forma  en  que  adquieren  los conocimientos  o  las  competencias (UNESCO, 2017).

3. Trabajo Colaborativo: es una estrategia de aprendizaje en la que varias personas interactúan, comparten responsabilidades y aportan sus ideas y habilidades para alcanzar un objetivo común. Se caracteriza por la cooperación, la comunicación y la construcción conjunta del conocimiento, favoreciendo tanto el logro académico como el desarrollo de habilidades sociales. Según la UNESCO (2017) "El trabajo en grupo es una de las maneras más eficaces de hacer que los estudiantes trabajen juntos, se escuchen mutuamente y asuman un papel más protagónico en el proceso de aprendizaje" (p. 20). 

En síntesis,  la educación personalizada representa un cambio necesario en los modelos de enseñanza, al situar al estudiante en el centro del proceso formativo y reconocer sus necesidades, intereses y contextos. Este enfoque, respaldado por teorías como el constructivismo y el conectivismo, impulsa la innovación pedagógica a través de estrategias como el aula invertida, el aprendizaje basado en proyectos y el trabajo colaborativo, potenciadas por el uso de las TIC. De esta manera, se supera la rigidez de la enseñanza tradicional y se avanza hacia un aprendizaje más participativo, significativo y pertinente socialmente, que responde a los retos de la educación contemporánea y contribuye a la formación integral de los estudiantes.

Referencias Bibliográficas 

Mendoza Moreira, M. L. & Rodríguez Gámez, M. 2020. Aprendizaje centrado en el estudiante desde la planificación en investigación. Revista Interdisciplinaria de Humanidades, Educación, Ciencia y Tecnología, 6 (10), 560 - 572. DOI 10.35381/cm.v6i10.232 

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), 2017. Herramientas de Formación para el Desarrollo Curricular: Aprendizaje Personalizado. UNESCO. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000250057_spa 

No hay comentarios:

Publicar un comentario